Páginas

domingo, 13 de enero de 2013

Bodas de melancolía

¡Porque yo me fui con el otro, me fui! (Con angustia) Tú también te hubieras ido.  


Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera,


y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; 


pero el otro, era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes. 


Y yo corría con tu hijo que era como un niñito de agua, frío,


 y el otro me mandaba cientos de pájaros 


que me impedían el andar 


y que dejaban escarcha sobre mis heridas de pobre mujer marchita, de muchacha acariciada por el fuego. 


Yo no quería, ¡óyelo bien!; yo no quería, ¡óyelo bien!. Yo no quería. ¡Tu hijo era mi fin y yo no lo he engañado,


 pero el brazo del otro me arrastró como un golpe de mar, como la cabezada de un mulo, 


y me hubiera arrastrado siempre,


 siempre, 


 siempre,


  siempre,

 

 aunque hubiera sido vieja y todos los hijos de tu hijo me hubiesen agarrado de los cabellos! 


/Bodas de Sangre&Melancolía/
PD. Imágenes al calor de las mil y una conversaciones y artículo pendiente sobre la maldita película que nos ha perseguido y nos seguirá persiguiendo al sr. Sergio García y a mí.